Conflicto universitario

Para la construcción de esta nota, conversamos con Gabriel Fabricius, docente en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP investigador del CONICET, y delegado de ATE por este sector.

    Los docentes universitarios se encuentran en una de las peores etapas en cuanto al empeoramiento de sus condiciones de trabajo y deterioro salarial. En este contexto, vienen llevando adelante distintas actividades y medidas de fuerza, y otras están por suceder.
    El centro de la escena en este momento lo ocupa el reclamo por la recomposición del salario, teniendo en cuenta que desde el 2023 y hasta la actualidad, los docentes vieron deteriorado su poder adquisitivo en un 36%. El acumulado es como haber perdido siete sueldos! En este marco, se precisa un aumento de más del 50% para recuperar el salario. El deterioro lleva a que la vida diaria se torne insostenible para muchos docentes, que se ven empujados a conseguir otros trabajos en el afán de cubrir sus necesidades y las de sus familias. Según reflexiona Fabricius, el problema salarial mencionado no implica solo el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores, sino que acarrea un empeoramiento en la calidad de la enseñanza. En este sentido, retoma un comunicado publicado por un grupo de maestras de la Escuela Anexa , perteneciente a la UNLP. “En la última asamblea del gremio, se leyó un documento elaborado por las maestras de la escuela Anexa, donde se plantea que como el sueldo no alcanza, hay que buscarse otra cosa para hacer. Y eso termina yendo en detrimento de cómo uno hace la tarea, y de la calidad de la enseñanza. En el comunicado destacan, por ejemplo, la importancia de que los docentes vayan al teatro, al cine… tengan una vida cultural. Porque los niños perciben eso a través de los docentes, los docentes son, de alguna manera, vehículo de la vida cultural de un lugar. Y no están pudiendo hacerlo, porque pasó a ser algo de lujo. Es decir, por varios lados la crisis está afectando a la tarea que se realiza” En este contexto, la cuestión presupuestaria y la Ley de Financiamiento Universitario -vigente desde el 21 de octubre de 2025- en particular, cobra suma importancia.
   En este sentido, Gabriel historiza “En el curso de la lucha salió la Ley de Financiamiento Universitario, que implicaba un aumento salarial, un reconocimiento de lo que habíamos perdido y una clausula por la cual se iba indexar el salario docente con el Indice de Precios al Consumidor, ademas de recomponer el presupuesto universitario. (...) esa Ley sale, y Milei la veta, y no se logra dar vuelta el veto. (:..) pero en 2025 se logra presentar una nueva Ley con algunos cambios, Milei la vuelve a vetar, pero esta vez las dos cámaras (Senadres y Diputados) voltean el veto, entonces la Ley queda en pie.”        En síntesis, el gobierno incumple la Ley, desfinancia la educación y empuja a miles de docentes a condiciones laborales paupérrimas. Por eso, en distintos puntos del país se vienen desarrollando asambleas y medidas de fuerza. En el caso de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP), se realizó una asamblea el jueves 19 de febrero, donde los docentes decidieron cesar las actividades por tiempo indeterminado, propuesta que fue llevada al Plenario de Secretarios Generales de la Confederacion Argentina de Docentes Universitarios (CONADU). Junto a La Plata, las universidades de Córdoba, Quilmes, General Sarmiento y la Jauretche, estuvieron de acuerdo en realizar un paro por tiempo indeterminado, aunque la postura no primó, y se decidió realizar un paro de una semana, que comenzará el 16 de marzo. En este sentido, en las distintas unidades académicas de la ciudad, docentes se encuentran debatiendo diferentes formas de convocar y difundir la medida de fuerza, como volantes, pasadas por curso, entre otras. Por último, el entrevistado retoma la situación de los docentes como un punto mas dentro de la totalidad de los conflictos que se vienen desarrollando y que empujan a los sectores a la lucha: “Nos damos cuenta de que la crisis que estamos viviendo, con los pesares que trae para el conjunto del pueblo, no es en pos de que el país salga adelante. Todo lo contrario, en paralelo vemos la entrega de nuestros recursos naturales, una transferencia de ingresos hacia los mas ricos que la fugan al exterior. No es que la invierten acá. Te cierran FATE, se está desindustrializando el país brutalmente”. En este sentido, destaca que en la asamblea mencionada varios compañeros se preguntaron “hasta dónde una medida fuerte y general, no puede ser una chispa que encienda y unifique a otros sectores que están en la lucha. Porque la universidad tiene una particularidad y es que estamos en todo el país, y están los estudiantes que si se ponen de pie tienen un potencial importante.”  

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